Gran Logia de NL deposita ofrenda florar por el 148 Aniversario Luctuoso del V:.H:. Lic. Benito Juárez

El alto cuerpo de la Gran Logia Centenaria de Nuevo León, encabezada por el Muy Respetable Gran Maestro. Q:.H:. Lic. Carlos Humberto Cervera Aguirre despositaron la ofrenda floral en la columna del Benemérito de las Américas ubicada en la explanada de ls Heroes de la Gran Plaza de Monterrey, capital del estado. Hoy 18 de Julio se recuerda el aniversario de su partida al Oriente Eterno. Dicen que a los Grandes Hombres como el no los hay que recordar de como murió sino más bien contar de como vivió. En ese sentido cuando hablamos de una masonería transcendente, vemos la vida y obra del MRH:. Benito Juarez Garcia, como espejo y ejemplo a seguir, por su conducta, su autoridad Moral y su legado que transciende e inspira hasta nuestros días.

El claro mensaje del entonces presidente y su inmortalidad, hoy nos obligan a la reflexión. Juárez, el liberador, el fundador de las instituciones, el impulsor del Estado laico como garante de la libertad del pensamiento.

Juárez, el reformador, el educador, el defensor de la República, a pesar de las calamidades y de situaciones extremas que le tocaron vivir y a pesar de esa terrible circunstancia que le acompañó la mayor parte de su vida. Juárez, el patriota, el que, a pesar de las enormes presiones que se concentraron en contra de la nación en 1859, supo anteponer a tiempo los intereses superiores de la patria.

Juárez, el estadista, el héroe de 1867, quien también supo reconocer que el triunfo contra la reacción y frente a las potencias extranjeras se logró merced al esfuerzo de los buenos hijos de México, aquellos que combatieron solos y sin auxilio de nadie, y supo también con claridad y contundencia definir ante nuestro heroico pueblo que el primer deber de un gobierno legítimo es el rechazo institucional a cualquier compromiso que ponga en peligro independencia y soberanía de la República, la integridad del territorio y el respeto al estado de derecho, es decir, a la Constitución y a las leyes que promueve.

Pero el Benemérito va aún más allá y contundentemente afirma que el gobierno que él encabezaba, sustentado en la confianza de un pueblo que luchaba por su patria en situación harto desventajosa, procuró cumplir sus deberes sin concebir jamás un solo pensamiento de que le fuera lícito menoscabar ninguno de los derechos de la nación, es decir, su gobierno no traicionó ni con el pensamiento los valores e instituciones que el pueblo le encomendó.

Con esta regla de oro, Juárez estableció el principio rector del Estado mexicano, la primera obligación del buen gobierno y la condición sine qua non para construir y consolidar a la República como una entidad federal, democrática, institucional, liberal, laica y justa.

A 148 años de que don Benito Juárez trascendiera al oriente eterno, hoy contempla a la República, gobernada por quienes creemos firmemente en su legado y que la nación mexicana está dirigida por hombres y mujeres que hemos asumido la conducción de la patria y de la ciudad con el mismo fervor y entrega que el prócer imprimiera a todas y cada una de sus acciones públicas y privadas.

Y al igual que le ocurrió al liberalismo mexicano del siglo XIX, hoy enfrentamos de nuevo a la solución conservadora, cuyo único objetivo es recuperar prebendas y fueros cancelados por la exigencia popular, lo cual nutre nuestro compromiso de desterrar del Estado mexicano la descomposición heredada por los enemigos del liberalismo asumidos por don Benito Juárez como un eje rector del gobierno nacional.

Hoy, al igual que en la segunda mitad del siglo XIX, la solución conservadora esgrime y difunde argumentos tan peligrosos como la falsa incapacidad del actual gobierno de la República, es decir, de los mexicanos, para transformar nuestra realidad y, bajo ese sofisma, critican las acciones correctas y precisas que el Gobierno de México que preside el licenciado Andrés Manuel López Obrador lleva a cabo inspirado en el legado del presidente Juárez bajo la consigna cotidiana del quehacer público a favor de las y de los mexicanos, pues somos plenamente respetuosos de todas las ideologías políticas y religiosas, y profundos defensores de los derechos y libertades de cada uno de nuestros compatriotas.

Como atinadamente señaló nuestro actual presidente, añora el frente, esa suerte de solución conservadora de estos días, el retorno a esa descomposición; es decir, quieren retroceder a los días del régimen a modo, recuperar la senda de la corrupción y del entreguismo y para así, en aras de la modernidad, continuar con el remate de las riquezas nacionales al mejor postor, hipotecando a la nación, amparándose en tragedias sanitarias o físicas como las que recientemente estamos padeciendo. Y esta solución conservadora se coaliga para intentar frenar el apoyo popular con el que cuenta la Cuarta Transformación pacífica de México.

Tal actitud tan contraria al precepto juarista que aquí hemos analizado sacrifica a favor de unos cuantos la posibilidad real de recuperar para nuestros hijos e hijas una patria en camino de prosperidad, amando y sosteniendo siempre nuestra independencia y nuestra libertad, como nos lo confió don Benito Juárez al concluir su magistral discurso del triunfo de la República el 15 de julio de 1867.

Por ello hoy, al conmemorar este 148 aniversario de la pérdida física del presidente Juárez, exigimos que a la solución conservadora le quede clara la histórica lección del 1° de julio de 2018, que sepan todos que a pesar de la traición de algunos malos ciudadanos, a pesar de una invasión extranjera, a pesar de la imposición de gobiernos espurios, a pesar de la permanente debacle económica auspiciada por la deshonestidad y la ambición, la enorme mayoría de los mexicanos no perdieron en el siglo XIX, ni perderemos en el siglo XXI, la esperanza.

Los mexicanos pudimos y los de hoy podemos defender nuestra independencia, nuestra democracia, nuestra libertad, nuestra soberanía, nuestra Cuarta Transformación, a fin de hacer de la patria un Estado liberal de justicia y bienestar, y para ratificar a toda la nación mexicana que el legado de don Benito Juárez se revitaliza día a día en nuestros corazones y en la transformación pacifica de la patria.

¡Viva don Benito Juárez!

¡Viva el Estado laico!

‘Salud y fraternidad.’

TAF:.

Con información de www.gob.mx